Cuaderno en blanco
- Más de mil palabras

- 6 nov 2025
- 2 min de lectura

©Más de mil palabras
Voy a atacarte, sé que lo estás deseando, tus páginas en blanco se iluminan en cuanto me acerco a ti, deseas que apoye mi mano sobre tu piel y te haga cómplice de mis secretos, que los plasme en más de mil líneas, con más de mil palabras, para que tú los tengas impresos de mi puño y letra, y así tener tu la sartén por el mango, porque a partir de ahí ya puedes contarle al mundo todo.
Controlarás mis sentimientos, pero no los harás tuyos, sólo quieres gritar los al mundo, dejarme expuesta, y aún así, estoy dispuesta a aferrarme a ti, a cada una de tus páginas, a escribir sobre ellas sabiendo que corro peligro, sabiendo que delatarás todo lo que te he contado. Pero lo necesito, he creado una dependencia contigo querido cuaderno, has creado en mí el deseo y la necesidad de ponerme sobre ti y escribirte lento, contarte hasta lo incontable; mis anhelos, mis dudas, mis dichas, mis deseos, mis miedos, las locuras que navegan por mi mente, mis secretos, todo aquello a lo que tengo pánico, todo aquello que haría o diría y no hago, mis momentos cobardes, mis perversiones.
Y tú, ¿ Que me das a cambio querido cuaderno?, te he desnudado mi alma, te he llenado en cada hueco, tengo la mano dolorida, pero era necesario hacerlo, necesitaba escribirte, necesito que guardes todo esto, mi cabeza ya no puede con tanto y en ti delego. Sigo empuñando mi pluma y tú sigues en silencio, aceptas lo que te hago, escuchas con atención lo que te escribo, pero no opinas, lo necesito, di algo...necesito tu consejo.
Te he dedicado mi tiempo, horas, días, en escribir sobre ti todo esto, y ahora te miro, te acerco para sentir tu olor a papel recién salido de algún sitio que no conozco, pero aborrezco tu silencio. Releo lo escrito y no reconozco lo expuesto, pero seguro que tú ya tienes una opinión de todo esto, que callas, y eso me mata.
Por hoy ahí te dejo, cerrado, observando tus tapas, para que mañana al pasar por aquí el brillo de tus páginas no me tienten de nuevo, estoy enfadada y no quiero compartirte ni siquiera recuerdos.
No digas nada, lo comprendo. Esperas a que yo llegue sola a una conclusión con todo esto. Pero hoy no es el día, aquí te dejo, sobre la mesa de mi salón reposando mis secretos.
Ya veremos cuando vuelvo, me echarás de menos, pero ya muchas de tus páginas llevan mucho peso, demasiada tinta y demasiados sentimientos. Esperame con el resto de esas paginas tuyas en blanco, con esas paginas que desean sentir el calor de mi mano con mi pluma y su peso, esperame para otro día, para que vuelva mi cabeza llena de todo eso que a ti te gusta guardar y que yo anhelo exponerlo.



Comentarios